La transición a la menopausia (también conocida como perimenopausia) es un período transcendental en el ciclo de vida femenino que suele comenzar entre los 40 y 50 años. Se caracteriza por cambios hormonales progresivos que pueden generar síntomas físicos y emocionales, marcando el camino hacia el cese definitivo del ciclo menstrual.
Se basa en un proceso de envejecimiento ovárico con alteración hormonal y reproductivo.
En Estados Unidos, el promedio de edad de la menopausia es a los 51 años, aunque en mujeres fumadoras puede anticiparse a los 49 años, con un rango típico entre los 47 y 55 años.
Algunas mujeres experimentan la menopausia antes de los 45 años (menopausia temprana) y otras antes de los 40 años (insuficiencia ovárica prematura).
A medida que ocurren los cambios hormonales, las mujeres presentan manifestaciones como: síntomas vasomotores (tuforadas de calor o sofocos), transpiración nocturna con alteración del sueño, sequedad vaginal, neblina mental, cambios del humor y del deseo sexual.
Estos síntomas varían de una mujer a otra y pueden afectar su calidad de vida y disminuir su fertilidad por lo que es importante comprenderlos y consultar con profesionales de la salud para un acompañamiento adecuado.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
¿Qué debemos tener presente para cuidar la salud en esta etapa?
Recordar:
Esta etapa de transición puede impactar profundamente en la calidad de vida de la mujer y contar con un equipo médico que acompañe, informe y personalice el cuidado es clave para transitarla con salud y plenitud.
Existen tratamientos específicos para la mayoría de los síntomas de la menopausia, los cuales deben ser evaluados y recetados por un médico especialista.
Departamento de Endocrinología Ginecológica de SAEM